lunes, 2 de agosto de 2010

Carta a mi misma

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Querida yo,


acompanante de aventuras, aburrimientos y pasatiempos, cuanto hemos vivido juntas. A veces pienso que fue ayer que nos conocimos, que empezamos juntas a saborear el gusto por la vida, y apesar de que aveces su regusto amargo me daba arcadas, tu supiste llevarme por un camino al que ahora lo amargo me parece un kinder sorpresa, "despues del chocolate viene lo bueno".


Tengo lo mejor memorizado, mi primer olor a lapices y libros, el olor de la cocina del comedor del colegio, cuando iba de la mano con mi madre, cuando jugaba con mis hermanas, mis primeros amores, desamores, trabajos y desganas, encuentros y desencuentros, los enfados y reganinas de mi madre, las broncas y sustos que se llevo mi padre por mi gracia.


A veces nos las hemos visto canutas y a veces nos encontrabamos en el paraiso. A las buenas y las malas, y las malas son las que mas te agradezco, porque son las heridas de guerra quien te hace realmente ser quien eres.


La herida saca lo peor de dentro, y lo mejor de todo, es que lo peor tambien esta en mi.


Te he visto llorar y he querido convencerte de que no lo hicieras, de ahi que vinieran nuestras discusiones. En otras he llorado yo, y me has dejado llorar hasta quedarme seca, y siempre encontraba el perdon y la paz tras la ultima lagrima.

Hemos sido amigas en desventaja, como agua a la fuente, como laba al volcan. Tu siempre dejandome marchar, y marchar a mis anchas. Nunca me juzgaste, y sin embargo dude a veces de tu existencia o fortaleza y es que aveces somos tan ciegos que hasta lo muy bueno nos parece malo.


Pero que te voy a contar, que no sepas tu ya, si cuando voy, tu ya has vuelto. Y cuando vuelvo tu ya tienes el cafe en la mesa con la puerta abierta.


Menos mal que a base de jarabe de palo, ahora ya te entiendo. No solo te entiendo si no que te amo. Y no solo ya no importa el que ahora te entienda, si no por que ahora somos una. Ahora ya no soy rio, si no ria, agua que vuelve a la mar para disfrutar de la inmesidad del oceano.


Bueno querida alma mia, se que no hace falta que te pida perdon por el pasado, por que tu ya me habias perdonado antes de que te hiriera.


Un beso y hasta siempre.